UNA GRAMOLA AL CALOR DEL HOGAR

Ha tenido lugar un acontecimiento de antología. Digno de ser destacado. De esos de dimensiones extraordinarias. Mi etiqueta negra ha vuelto. Al son de la melodía del turrón del almendro, el patriarca vuelve a casa por Navidad tras un exilio laboral que ha durado apenas cuatro meses.

Ya podéis recomponer el gesto. Yo lo he hecho. Al fin. Lo tenía desencajado, casi tanto, como el corazón. Han sido cuatro meses que se han quedado grabados en las circunvoluciones del cerebro, en esa parte de los recuerdos difíciles de olvidar. Con todo lo bueno y lo malo que ha conllevado. Para todos. Incluso una serie de catastróficas desdichas materializadas en un post de récord de audiencia.

Mi resignada existencia, cubierta de una capa tan divertida como sutil y metafórica, deja paso a una apetitosa realidad que no quiero devorar, sino deglutir con lentitud disfrutando de cada bocado, casi si me apuráis, en mi modo rumiante. Es lo que me corresponde siendo una auténtica tortuga.

Más allá de haber recuperado mi graciosa voluptuosidad, volvemos a ser lo que fuimos, una familia de cinco. Todos cohabitando bajo el mismo techo sin que nuestra ventana al mundo sea una pantalla.

Dejamos atrás esos meses en los que el despertar de la fuerza, la mía y la de mi etiqueta negra, volvió a resurgir, dispuesta a bregar con buena pila de vicisitudes. Unas pocas. Recordadlo. Los biorritmos de mis criaturas, y más concretamente la puntualidad británica del tercero, me han dado temple. Afrontar las tareas mañaneras sola con los tres, encontrándome con tan apestoso regalo matutino, además de atrofiar la pituitaria confiere dones casi de santidad. Haber sido capaz de superar las cuestiones logísticas del transporte me hace gritar a los cuatro vientos que mis hijos heredarán la tierra y mi inteligencia, no sé si mi memoria.

Dejamos atrás esos meses en los que he tenido que afrontar en soledad mis tareas de madre de familia numerosa, trabajadora por cuenta ajena y con un blog que nutrir. Seguro que algún TOC nuevo he desarrollado. Espero que no me lo tengan en cuenta. Por lo pronto uno de mis ojos ha tenido querencia a la vida propia parpadeando solo e independiente sin ponerse de acuerdo con el otro. Ahora lleva dos días más tranquilo. Sus aplacados ánimos le han hecho caer de nuevo en las redes del parpadeo en pareja y simétrico.

Dejamos atrás la no menos importante entereza que cada fin de semana la otra mitad se veía obligado a desarrollar por tenerse que marchar. Con lágrimas en los ojos; ojo, porque eso ni por asomo es dichoso.

Y aunque dejar atrás esos meses no supone poderme relajar y desactivar el botón de “multitarea” convertido en el piloto automático de nuestra rutina; ni tener certeza de que voy a dormir a pierna suelta; ni que me voy a dedicar al cuidado corporal de mi caduca mocedad; ni por supuesto retomar una vertiginosa actividad social; dejar atrás esos meses me hacen exhalar feromonas de felicidad.

Comprenderéis entonces que estoy de un romántico que no me aguanta ni mi espíritu hollywoodiense. Así que cuando ya no puedo ni controlar mis gestos ni sopesar mis palabras, que han estado contenidas por cautela, estallo. De emoción. Con enternecimiento y alteración.

Hoy no podía ser de otra manera, amigos. Hoy mi gramola va por él, por mí y por mis hijos. Porque mi etiqueta negra, el patriarca de mi familia, ha vuelto al calor del hogar.

Feels like home
‘Cause it’s my home

 

Nuestra familia al completo os desea una muy Feliz Navidad a todos.

6 Thoughts on “UNA GRAMOLA AL CALOR DEL HOGAR

  1. Qué alegría que tu etiqueta negra como lo llamas, ya esté con vosotros… Genial María y más en estas fechas.
    Felices fiestas para toda vuestra familia!!! Un besazo grande

    • entremadridybuenosaires on 23 diciembre, 2015 at 10:15 am said:

      La mayor de las alegrías, el mejor de los regalos, querida Inma!
      El espíritu de la Navidad ya nos invade por completo y además este año se ha venido especialmente arriba con una felicitación muy especial que he recibido de la emperatriz de los DIY! 😉
      Gracias siempre, por todo!
      Feliz Navidad para ti y los tuyos!
      Tuya siempre
      Un beso enorme

  2. Me alegro mucho María! Ahora a disfrutar!… un beso enorme y Feliz Navidad para todos.

  3. Feliz Navidad Familia!!!! Notición la vuelta de etiqueta negra!!! Así es, doy fe de su denominación de origen como persona!!! Y su compañera de viaje, tu querida Mary, no podía ser de otra manera, otra GRAN etiqueta negra de Primera!!
    AÚPA gran familia!!!

    Un abrazo enorme para todos

  4. entremadridybuenosaires on 23 diciembre, 2015 at 11:43 am said:

    Grandeza como la tuya querida, que nos hiciste más grandes por ser la que nos juntaste 😉
    Te digo lo mismo que a Elena, espero que disfrutemos juntas algún momento de esta Navidad!!! Si nos vemos las tres ya sería el acabóse!!!
    Un beso

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