MARIUCA LA CASTAÑERA Y SUS CUARENTA CASTAÑAS

Los tiempos venideros ya están entre nosotros. Han llegado. Han tomado tierra en un día soleado con temperaturas agradables que consienten a mi intuición apostar por el anhelado fin del invierno. Y es que ese lapso temporal al que todos nos referimos, con el respeto impuesto por el desconocimiento de la lejanía, está hoy mismo tan cerca que me aplasta. Porque los cuarenta, queridos míos, los tengo ahora mismito encima. Con su anguloso cuatro y redondo cero. Juntitos y a mis lomos. Ya no cabe la posibilidad de postergar realidad alguna enunciando “cuando tenga cuarenta…”. Porque ya los tengo. Desde ahora y para siempre. No sé si el día que quiera hacer como Marujita o La Montiel, las que fueran las mayores especialistas en convertir el arte de quitarse años en una progresión geométrica, me arrepentiré de tan plana confesión.

La verdad es que, mirando de reojo hacia mi lomo aún plateado, (porque hasta décadas posteriores no alcanzará el estatus de dorado) esta combinación tan sexy de números me pesa menos de lo que yo creía. De hecho, diría que apenas noto diferencia con el día de ayer, cuando un ligeramente más liviano treinta y nueve era del que mi pellejo colgaba.

Y esto de no notar nada no sé cómo tomármelo. A lo mejor debiera sentir que los cuarenta vienen apareados con un misticismo de esos que buscan la lágrima de alegría, o que van a bordarme a doble pespunte y con hilo grueso la canónica necesidad de hacer una lista con las cosas que he conseguido y las que aún me quedan por cumplir. Pero no, porque los cuarenta, que venían pertrechados para ejercer, no sabían que en mi caso el misticismo y las lágrimas de alegría se acomodaron en mí prematuramente a los treinta y desde entonces andan haciendo de las suyas, con explosiones más que aparatosas cuando las hormonas actúan como maestras de ceremonia.

Así que mis cuarenta aterrizan con vocación de reafirmación. Poca novedad traen debajo del brazo. Continue Reading →

UNA GRAMOLA POR EL KARMA

Mi mediana transpira “artisteo”. De manera abrumadora. Lo suyo ya no sé si es vocación o pedigrí festivalero. O quizás ambos. Domina el dramatismo dentro y fuera de los escenarios, llevando su magisterio en artes escénicas allá donde va. Y no lo suelta. Algo que se traduce en que, con ella, la línea que separa lo real de lo ficticio, es tan fina como borrosa. Todos, a su alrededor, terminamos cruzándola sin darnos cuenta, porque tiene la inestimable virtud de golpear emocionalmente al espectador de corazón quebradizo y hacerlo caer en sus redes sin escapatoria. Es una actriz de las que convulsiona a su público y cifra su éxito si no en el realismo de sus avatares, sí en el de sus pesares. Continue Reading →

DEL OFICIO AL BENEFICIO DE SER MADRINA

Si ser agraciada con hijos es una de las mayores regalías que la vida, con bastante ayuda de mi marido, ha tenido a bien concederme, ser distinguida con un segundo ahijado tan bonito como el que hace poco ha nacido es un galardón que, más allá de llenarme de orgullo y satisfacción, me llena de amor y vida. En mayúsculas. A mí la llegada de un bebé a este mundo me sobrecoge. Suelo emocionarme hasta la lágrima. Me hace volver a sentir en mis manos el milagro y la maravilla de la vida.  A parte de ayudarme a satisfacer las ansias de bebé que a veces aparecen por las profundidades de mi mente a hurtadillas y con sigilo. Les tengo prohibido exhibirse abiertamente, no vaya a ser que me engañen de nuevo.

Los bebés son un manantial de dulzura. Pequeños seres capaces de incendiar nuestra vida con el caos más enternecedor. Y son grandes maestros a la hora de enseñarnos la importancia de mantener bajo control el incendio con amor del que empalaga. Suelen gritarnos, además, que tengamos cuidado para que el exceso de control no lleve a la extinción. Si una llama prevalece encendida es la garantía de que pueden mantenerse vivas las brasas que calientan de verdad, las de la serenidad que da la felicidad.

Estos seres que conocemos como nuestros hijos tienen el mérito, nada baladí, de darnos friegas de humilde realidad por los cuatro costados. Porque además de tener el monopolio como despertadores oficiales de la más ostentosa blandenguería, tienen la virtuosa capacidad de ponernos en el camino abruptas pruebas que no en pocas ocasiones nos harán desear ser invitados de atrezo de nuestra propia vida, pero que a la larga, si conseguimos superarlas, aunque sea desfondados, tendremos la placidez de haberlo logrado. Sin más código que el manual de supervivencia que cada uno adopta en su casa, lleno de buenas intenciones y exento de evaluaciones. Ni propias ni ajenas. Aquí cada uno sobrevive y busca la felicidad como puede. Continue Reading →

UNA GRAMOLA POR MIS TEMORES Y POR MIS SUEÑOS

Dicen que admitir temores es el primer paso para superarlos. Y yo hoy los vengo a declarar abiertamente, porque mis sueños son míos y mis miedos también. Ergo, con ellos hago lo que quiero. Por eso también los analizo, porque a mí esto de las artes divagatorias me entusiasma.

Veréis, yo invierto bastante de mi desprestigiado tiempo en analizar todo, cumpliendo todos los clichés que me queráis encasquetar. Y mis sueños (que ya dije que son muchos) no iban a ser menos. Los examino a conciencia, como si algún deje Freudiano se escapara a mi control, llegando a intuir que mis sueños suelen estar emparejados con mis temores. De hecho diría que hasta van de la mano. A veces se rozan tanto que les cuesta cederse el paso. Continue Reading →

EL SUEÑO DE UNA NOCHE DE VERANO

Deseos, sueños e ilusiones no me faltan (y que no me falten). Ya decía Gabriel García Márquez que la ilusión no se come, pero alimenta. Júbilo el mío cuando caigo en la cuenta de que no es que esté bien alimentada, es que estoy tremendamente ilusionada… Y es que así ando últimamente por esto que llaman vida, henchida de ilusión y satisfacción por estar cumpliendo un sueño aplazado la friolera de siete años. Y medio, para ser exactos.

He fantaseado tanto con este momento que tengo serias dudas de que sea una historia real o una fábula pasajera de mi rasgo de plañidera quejicosa que quiere cambiar el motivo de la queja por uno menos trillado.

No más atmósfera de misterio, estaréis clamando. Continue Reading →

EL RETORNO DE HEIDI

De golpe ha ocurrido lo inevitable. O al menos nos ha parecido que ha sido de sopetón.  Estoy de vuelta. Atrás queda el recuerdo de lo que parecían dos largos meses de verano y se han convertido en una espantada fugaz del tiempo. No sólo el mío. Hoy, escuchando a hurtadillas una conversación entre mis retoñas, he sonreído por empatía cuando mi hija mayor ha utilizado la rapidez con la que han pasado las vacaciones para calmar el desasosiego de su hermana ante lo que pensaba era una eternidad hasta que en menos de un mes se eche los cinco años a cuestas.

Le ha dejado bien clarito, para su tranquilidad, no la mía, que el tiempo vuela. Y por si tenía alguna duda, le ha subrayado que el retorno a nuestra vida cotidiana se va a encargar de hacer que la sensación de rapidez sea mayor. Lo ha soltado así, sin paños calientes. En esta casa la depresión postvacacional se pasa con tratamiento de choque.  No me sorprendería encontrarme una nota con un mensaje secreto de los suyos pidiéndome componerme y adecentarme, no vaya a ser que en esta búsqueda de la rutina tan difícil de lograr, el cambio de  temporada en los armarios me pille con semejante melena de Pantoja. Continue Reading →

FIONA HA VUELTO

Las despedidas me gustan tirando de poco a nada. Unas veces tengo suerte y atino más con las palabras. Otras, sin embargo, tengo la sensación de que rozo el absurdo o caigo de lleno él. Pero de cualquier forma y manera, suelo quedarme con la sensación de no poder transmitir todo lo que quiero.

Pero la poca predilección que les tengo no es el motivo de mi tardanza en la publicación, que no es otro que verme engullida por las fauces del tiempo desde que el colegio finalizó. Aun así, tarde o temprano debo hacer frente a este momento. Y es que, queridos lectores, el de hoy es un post de despedida. Las jornadas blogueriles han tocado fin. Pero no temáis, la vuelta está prevista en septiembre, a no ser que la chicharrera me despoje de la escasa vena artística que me queda.

Sin contrariar a mis costumbres, cada julio nos embarcamos en nuestro viaje al interior de la geografía española (destino la ciénaga) para disfrutar del estío en pleno apogeo y esplendor.

Shrek y Fiona Continue Reading →

UNA GRAMOLA PARA RECORDAR

El poder de la mente me fascina, a la par que aterra.

Es bastante curioso cómo a la hora de construir nuestros recuerdos tendemos a mezclar lo real y lo ficticio. A vestir nuestras reminiscencias con ropajes de la imaginación. No lo digo yo, lo dicen acreditados profesores de psicología de la Universidad de Londres.

Resulta que todas las vestimentas de gala con las que ataviamos las memorias dependen, por completo, de nuestro subconsciente más temprano, el de la etapa como infantes menores de seis años. A partir de esa edad se toma más conciencia de uno mismo y los recuerdos son más fiables y duraderos. Pero antes, el inconsciente moldea incluso lo que somos incapaces de recordar. Continue Reading →