SAN VALENTÍN EN FUENTE TECHADA

Como si de un titular arrojadizo se tratara, Febrero es un mes de recortes. Por una parte, es época de ultimar la poda de plantas y árboles, antes de que la primavera traiga consigo la fuerza de la savia nueva. Por otra, es, por excelencia, el mes de los recortes en los bolsillos, donde poco se puede rascar tras los excesos de las Navidades y las rebajas.  Si se tienen plantas de exterior, seguro que estarán todas tan tiesas, o mustias en el mejor de los casos, como las faltriqueras. Las mías están completamente ajadas y faltas de lozanía. Casi no las siento como propias. Deben ser de otra. No tan ufana, no tan lozana. Continue Reading →

2017 TIENDE SU MANO

Finalizada la fiebre de las fiestas, me doy cuenta de que sobrevivir a ellas es más fácil de lo que pensaba. No hace falta recurrir a las teorías sobre mecánica de fluidos para tener a mano un caudal de soluciones, tan sólo basta con llevar a la práctica el intimista ejercicio de la desconexión.

No es que esté sufriendo de aridez imaginativa, que también, es que desde que duermo a pierna suelta y me doy, con adicción, a la ficción de las series y al punto, abrazo con menos frecuencia la locura y dejo que la serenidad invada no solo mi cama sino mi cuerpo. Y no sé qué es más peligroso, si terminar atropellada por los conatos de hiperactividad que se tienen por la falta de sueño y el exceso de revoluciones, o lanzarme a bomba a un manantial de calma en el que me dé por ponerme de un místico que ni hable. Ni escriba. Continue Reading →

LEEMOS UN RATO, CON EL GATO GARABATO

Lo de fomentar la lectura entre mis tres vástagos no es tan romántico como yo pensaba. En ninguna de sus vertientes de fomento. Ni la de predicar con el ejemplo, ni la de hacerlo con ellos.

Como buena madre de manual, siempre tendí a idealizar esos momentos. El de leer con ellos, además, lo había asumido como mágico, lleno de paz y armonía, donde el objetivo del incentivo lector se vería acompañado por la posibilidad de compartir momentos únicos  con nuestros hijos; estrechando lazos y abrazos.

Pero tengo tres hijos que a la hora de irse a la cama se alzan como partisanos de la lucha por su derecho a seguir despiertos, viviendo la vida hasta el límite. En esta contienda se apoyan mutuamente. Sin fisuras. Se comprenden y solidarizan ante la penosa sensación que les invade cuando identifican el cuento como el devastador preludio del sueño. El cuento es para ellos el pistoletazo de salida para meternos en harina. De fuerza. De la que mezclada con masa madre sube como la espuma. Continue Reading →

EL SUEÑO DE UNA NOCHE DE VERANO

Deseos, sueños e ilusiones no me faltan (y que no me falten). Ya decía Gabriel García Márquez que la ilusión no se come, pero alimenta. Júbilo el mío cuando caigo en la cuenta de que no es que esté bien alimentada, es que estoy tremendamente ilusionada… Y es que así ando últimamente por esto que llaman vida, henchida de ilusión y satisfacción por estar cumpliendo un sueño aplazado la friolera de siete años. Y medio, para ser exactos.

He fantaseado tanto con este momento que tengo serias dudas de que sea una historia real o una fábula pasajera de mi rasgo de plañidera quejicosa que quiere cambiar el motivo de la queja por uno menos trillado.

No más atmósfera de misterio, estaréis clamando. Continue Reading →

FIONA HA VUELTO

Las despedidas me gustan tirando de poco a nada. Unas veces tengo suerte y atino más con las palabras. Otras, sin embargo, tengo la sensación de que rozo el absurdo o caigo de lleno él. Pero de cualquier forma y manera, suelo quedarme con la sensación de no poder transmitir todo lo que quiero.

Pero la poca predilección que les tengo no es el motivo de mi tardanza en la publicación, que no es otro que verme engullida por las fauces del tiempo desde que el colegio finalizó. Aun así, tarde o temprano debo hacer frente a este momento. Y es que, queridos lectores, el de hoy es un post de despedida. Las jornadas blogueriles han tocado fin. Pero no temáis, la vuelta está prevista en septiembre, a no ser que la chicharrera me despoje de la escasa vena artística que me queda.

Sin contrariar a mis costumbres, cada julio nos embarcamos en nuestro viaje al interior de la geografía española (destino la ciénaga) para disfrutar del estío en pleno apogeo y esplendor.

Shrek y Fiona Continue Reading →

SEÑALES

Tengo el ánimo por las nubes. Me falta poco y nada para hacer de mi pasión de madre mi traje de baño del verano. Ese que me cuesta desenfundarme por tener la fortuna de estar todo el día metida de lleno en mi ciénaga pantanosa particular.

Yo que pensaba que con los avatares viscerales de mi hijo había entrado en un agujero negro de los de dimensiones astronómicas y sin salida, resulta que existe un atisbo de posibilidad de que el prodigio de mi criatura me arranque los hábitos de madre catastrofista que lo quiere coronar como una anomalía de la infancia. Puede que de esta no salga tan mal parada como todos los indicios nos hacían presagiar. Continue Reading →

EL AMOR TIENE DOS CARAS

Siento que a veces el romanticismo me desborda. El amor me devora con apetito primigenio; me arroba los sentidos a toneladas y me deja turulata. Siento que a veces me cuesta salir indemne de mi espíritu hollywoodiense. Y siento que esto es lo que tradicionalmente mi abuela parafrasea diciendo “qué tendrá el que se enamora que poco a poco se vuelve idiota y no lo nota”.

Yo, como Bárbara Streisand en la película “El amor tiene dos caras”, sigo conservando mi ingenuidad casi intacta y suelo picar el anzuelo de la ilusión con emoción y devoción. Me dejo hipnotizar por Eros como si de un gran prestidigitador se tratara. Es más, casi se puede decir que lo llamo a gritos, como a la suerte, para que campe a sus anchas por mi interior más afable y se arrellane en la blandura de mi corazón. Continue Reading →

UNA MADRE VENIDA A MENOS

Imagino que si quisiera preservar una imagen de madre sin mácula no escribiría un blog. No me prestaría a contar mis cuitas por muy poderosas que fueran mis inconfesables razones para escribirlo. Me dedicaría a las actividades de prestigio maternal con un silencio monástico tan solo roto por los gritos que se adivinarían desde la antesala de mi armonioso hogar. Porque toda buena madre que se precie está aquejada de tanto amor como histeria. Lo sufra en silencio o lo publique a los cuatro vientos. Continue Reading →

EFEMÉRIDES Y OTRAS EVASIVAS

Lo de las coartadas pintorescas para no publicar comienza a ser una excusa de lo más manida en esta mi tarea de ser madre, trabajadora, bloguera y no morir en el intento. Ya puedo desplegar todo mi arsenal lingüístico y presentar la realidad envuelta en armiño y seda que sirve de poco y nada para ocultar lo que menoscaba mis propios aprecios, que nos es más que la tesis de que soy una bloguera de pacotilla a la que la pereza (o House of Cards) gana la batalla. Continue Reading →

DE LA INSPIRACIÓN A LA ESPIRACIÓN

No hace falta entender la inspiración como algo sobrenatural que azarosamente nos ilumina. No hace falta hacerlo cuando nos roza de cerca. Y no sé a vosotros, pero a mí me abraza cada día. Fuertemente. A cada costado que miro.

Me giro a un lado y tengo en mi mediana la encarnación más viva de la inspiración. Un corazón capaz de sentir con tanta intensidad, incluso lo incierto, que hace temblar los cimientos de la cordura.

El movimiento de su platina melena al viento, su seductora caída de ojos, la sonrisa engatusadora y unos movimientos pausados y medidos hasta la exageración, no pueden enmascarar la artista que lleva dentro. Tiene sobradas cualidades para interpretar a la más desdichada Vivien Leigh o a la más inocentona Doris Day en sus encasillados papeles de rubia coqueta, dinámica y pizpireta cantando sin parar. El último hit de mi estrella particular, que ha llegado incluso a las aulas, es el ideado por su padre como “leitmotiv” para seguir haciendo de mi pequeño un gran hombre: “en el Caribe, ya no hay bibe”. Con soniquete, es una frase muy pegadiza y estimulante. Os lo garantizo. Y ella la voz más sobresaliente de mi terceto. En calidad, alguna que otra duda me asalta; en intensidad, ninguna.

Luego resulta que tan magno “artisteo” de mi descendencia es herencia genética de mi espíritu hollywoodiense… pero en fin… Continue Reading →