UNA GRAMOLA POR EL KARMA

Mi mediana transpira “artisteo”. De manera abrumadora. Lo suyo ya no sé si es vocación o pedigrí festivalero. O quizás ambos. Domina el dramatismo dentro y fuera de los escenarios, llevando su magisterio en artes escénicas allá donde va. Y no lo suelta. Algo que se traduce en que, con ella, la línea que separa lo real de lo ficticio, es tan fina como borrosa. Todos, a su alrededor, terminamos cruzándola sin darnos cuenta, porque tiene la inestimable virtud de golpear emocionalmente al espectador de corazón quebradizo y hacerlo caer en sus redes sin escapatoria. Es una actriz de las que convulsiona a su público y cifra su éxito si no en el realismo de sus avatares, sí en el de sus pesares. Continue Reading →

GRAMOLA A LA HUÍDA

Resulta que mi vena artística se está encontrando poco a poco más que satisfecha. Lo que comenzó siendo un pequeño grupo de lectores incondicionales, ha ido creciendo, como yo, a un ritmo lento, pero seguro.

A mí el señor Google tiene a bien chivarme grandes secretos. Aunque en algunos casos creo que me intenta engañar (ya os contaré por qué) la mayor parte de las veces se confiesa conmigo a gritos haciéndome sabedora de lo que compruebo con enardecimiento es una gran realidad. Tengo fieles seguidores de verdad.

Esto me está llevando a tener un pequeño atasco en la Gramola, algo que no me hubiera podido imaginar jamás. Siempre os digo que la paciencia es la madre de la ciencia y os insto a que no perdáis la fe en la ciencia nunca. Jamás. Tarde o temprano llegará. De verdad, de la buena. Soy mujer de palabra y de palabras, con mucho que agradecer por Cantabria… y Galicia, Madrid, Barcelona, incluso Inglaterra o Argentina…

Pero hoy me debo a ella. En cuerpo y alma.

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GRAMOLA CON “E”

Hoy me hago eco de un pasado hollywoodiense al más puro estilo Sofía Petrillo, madre de Dorothy en la ochentera serie las “chicas de oro”. Sicilia, 1940… parece que fue ayer, pero fue casi entonces, el año en el que me llevé la primera en la frente al terminar estudiando una carrera que había perjurado no hacer. Una carrera universitaria que no sólo marcó mi actual profesión, sino mi condición, la de argentina consorte madre de familia numerosa.

Como si de un silogismo se tratara o tratase, la primera proposición alude a mi categoría de alumna a la par que compañera y amiga; la segunda a la amplitud de los círculos de amistad de mis propios círculos y la tercera de cómo yo entablé amistad con los círculos que eran de las de mi círculo. Dicho de otra forma, los amigos de mis amigas son mis amigos… y al menos uno más que amigo, puesto que es mi marido.

Pero antes de llevarme la segunda en la frente, convirtiéndome por despose en argentina consorte, tuve unos años de soltería que igualmente han quedado para siempre marcados en mi memoria.

Portugal, Marbella e Ibiza, por este orden, culminaron una etapa de exacerbada exaltación de la amistad, en la que tres amigas del montón estrecharon lazos a base de rayo cósmico y surrealismo supino. Y doy gracias a la vida no sólo por aquel año, del que solo hablaré en presencia de mi abogado, sino por las semejantes a las que me arrimó, que a día de hoy continúan teniendo un lugar privilegiado en mi corazón.

Dos son ellas, para mí las más bellas, no sólo de frente y de espaldas, sino de alma. Mi e-Alma, porque ambas dos comparten la inicial de su nombre angelical. Eva y Elena son, y por siempre serán, estandarte de amistad.

La una por guapa, diligente y espabilada, que renació de la noche a la mañana el día que del caballo se cayó y no precisamente sentadita se quedó, sino que se pegó un tantarantán en la cabeza que casi la deja tiesa. Y dicen las viejas que de un golpe en la cabeza o te quedas tonta o ganas listeza. Con ambiciones por montera, terminó siendo una estrella en el olimpo de la inteligencia, que a día de hoy sólo le falta encontrar una órbita con un planeta estable en torno al que girar.

La otra por ser tan alta y guapa como cariñosa y despistada. Agradecida toda la vida estaré que por su tímida compañía decidió llevarme de carabina hacia el viaje de mi vida. No importa cuántas vueltas perdida con ella des, ni que no la veas en todo un mes, ni tan siquiera que la intentes llamar y jamás la puedas localizar, lo que importa de verdad, y nadie me lo podrá negar, es que es una mujer de bandera, con flexibles posaderas capaces de alumbrar tres criaturas de notable envergadura como si de uno de sus despistes se tratara… hala, dos empujones y listo. Ahí van cuatro kilos y pico.

Y mis dos amigas de verdad, son divertidas como las que más, con las que me río y carcajeo todo un día entero. Sólo los astros sabrán cuándo nos dejarán volver a disfrutar de una jarana de verdad. De esas que al recordar solo puedo considerar que NUNCA malgasté mi tiempo formando parte de este gran terceto.

Hoy mi moneda de la gramola va por vosotras, porque me siento afortunada de teneros y quereros como os quiero.

LA FIDELIDAD HOY ES NÚMERO PAR EN NUESTRO VIERNES CON COCKTAIL&CANCIÓN

Woke up this morning feeling fine
There’s something special on my mind
Oh yeah, something tells me I’m into something good

Hay mañanas en las que me levanto y, como dice la canción, me siento bien; algo me dice que estoy metida en algo bueno… porque sé positivamente que ellas están ahí, así me lo manifiestan, con timidez y mesura.

Nuestro corazón no es sólo intrínsecamente internacional por los miembros de nuestra familia, sino también por los que nos rodean. Entre Madrid y Buenos Aires hacemos escala en dos familias cuyos corazones se encuentran a caballo entre Madrid y Panamá, la primera, y Valencia y México la segunda, en la que además cambian de residencia entre EEUU, Madrid y Sevilla.

Refiriéndonos al primero de los clanes, Marta (conocida como Pano) es madrileña de nacimiento y canaria de corazón. Está casada con un piloto cuyo carácter sureño le lleva a tener afinidad con el mío (me refiero a mi esposo, no mi carácter sureño, del que sólo hago gala por ser una tortuga). En ella se ve materializada la expresión que todas las personalidades de las generaciones de nuestras abuelas ensalzaban, de verano en verano, como la mejor de las cualidades y características personales: “¡anda, cómo ha crecido la niña! ¡Qué alta y que guapa está! Así es Marta, tan alta como guapa y con una simpatía y naturalidad que le hacen llevarse de calle cada corazón internacional con el que topa. Porque otra cosa no, pero desde la cuna mama la internacionalidad como quien veranea cada año en un puerto.

Y como ella es tan alta y tan guapa y una mujer con arrojo donde los haya, ya se ha encargado muy mucho de adiestrar a sus genes para que fueran dominadores a la hora de moldear su descendencia, lo que ha originado tres varones de guapura supina que en unos años les convertirá en auténticos conquistadores.

Nuestra segunda familia de hoy se encuentra capitaneada por mi querida Amparo, casada con un mexicano, que como mi argentino, tuvo la gran suerte de sentar base en la madre patria abducido por la dulzura personificada de esta gran mujer. Además de contaros que son guapos, simpáticos y un añadido sinfín de calificativos estupendos, si os tuviera que decir algo característico de ellos es que, teniendo muchas cosas en común con nosotros, la más representativa es que han tenido la boda más bonita a la que he asistido nunca como invitada y no parte implicada. Su internacional corazón está ocupado por dos morenos lindos, relindos y graciosos a más no poder.

En ocasiones he comentado cuán maravilloso es el azar, que también quiso poner a esta especial pareja en nuestro camino para dejarnos experimentar lo que es el fiel reflejo de la propia realidad y la identificación personal.

Con vosotras y vuestros ánimos y comentarios, mis fieles seguidoras, los días que escribo en mi querido espacio me levanto sonriendo y pensando que las señales me dicen que me he metido en algo bueno con esta tarea.

Porque sigamos compartiendo nuestras realidades, diferentes pero tan cercanas a veces. ¡Brindemos por los sentimientos compartidos, con nuestros corazones internacionales, con una chicha panameña y un tequila mexicano en la mano!

chicha y tequila

¡La energía positiva que transmite esta canción es la que me llega desde vuestras aportaciones! ¡Va por ustedes!

Una pócima para el viernes con cocktail y canción

Tras la semana de acoplamiento por el jet lag después de nuestro viaje a Orlando, sin sensación de fin de semana y con mucha menos de que ya estamos casi en junio, con el verano a las puertas, afronto mi viernes con cocktail y canción.

Estando en Disney precisamente, una persona fantástica que el paso de los años ha querido volver a poner en mi camino, me mandó un irónico y entrañable (como ella) mensaje, para que me sirviera de aliciente en esta mi nueva tarea de escribir el blog, del que es seguidora, no sé si por gusto o por obligación…

Mi ferviente seguidora, que me escribe por aquello de contribuir al sensacionalismo, me echaba en cara haber faltado a mi cita de los viernes por estar atareada nutriendo mi espíritu hollywoodiense en Disney. Y como por supuesto yo me debo a mis lectores y ella (y otro par de locas/os que andan pululando por ahí) es de las de categoría “etiqueta negra”, pues vengo hoy a darle el gran protagonismo y devoción que se merece.

Es una auténtica bruja, miembro fundadora de un akelarre sin igual. La más creativa, la mejor comunicadora, la que mejor sabe hablar (no sólo es defecto profesional…). Y además de todo esto, lo más importante, de lejos, es que es una valiente entre los valientes! Ha formado una familia maravillosa, cuyo corazón ya está en el nuestro, Entre Madrid y Buenos Aires.

Así que por esto, porque tú te lo mereces, querida Lucía, hoy me pensaba tomar un mojito contigo (que alguien me chivó que te encantan), pero lo voy a cambiar por una poción mágica, una poción de la eterna juventud, para que juntas brindemos por mantener y promover este espíritu valiente! Va por ti, querida! Que lo que nuestros hijos ha vuelto a unir, no lo destruya el hombre!

poción

La primera canción, porque te encanta y la segunda, porque me apasiona y quiero seguir contigo en este viaje!