LA TEORÍA DEL TODO EN LA GRAMOLA

La historia se escribe a base de enigmas.

A mi modo de ver, uno de los que más enjundia tiene es el de por qué alguien escribe un blog. He leído y escuchado muchas explicaciones y, honestamente, ninguna me convence al cien por cien. Al mismo tiempo que no alcanzo a reconocer en mis propias carnes únicamente una de todas las dichas, encuentro muchas más de las que algunos críticos de esos que abundan en la blogosfera se aventuran a conjeturar.

Una maraña de ideas asalta mi apretura de mente protegiéndola de caer en el vertedero de la invirtud de proclamar mis razones como ajenas. Al mismo tiempo, todo ese brainstorming, que dirían los modernos, tienta a mi curiosidad a echar un vistazo con cautela por terrenos aledaños. Pero a veces ni fisgonear más de lo debido clarifica el enigma de la materia. A nuestro irrefrenable afán por ser los artífices de la teoría del todo no le queda más alternativa que agachar la cabeza ante la contundencia de la verdadera realidad de que hay tantas razones para escribir un blog como personas (o al menos como circunstancias). Y el alcance de este número, aunque finito, requiere de una capacidad de abstracción importante para su entendimiento.

Mis ansias por llegar a comprender los entresijos de la historia, deformados por la gloria, me llevan incluso a presentir que hay razones tan inimaginables como inconfesables. Las mías.

Si le doy la vuelta a la tortilla e intento averiguar la incógnita de por qué alguien lee un blog, creo que me encuentro también con una ecuación indeterminada de infinitas soluciones, donde sus combinaciones me conducen con placer por los recónditos caminos de la locura y la fantasía hiperbólica.

¿Qué puede llevar a una chica una década más joven que yo, sin vínculo alguno con Argentina, con experiencia cero en el mundo de la maternidad, sin marcada obsesión por la música y nada perezosa para embarcarse en los retos deportivos y corporales (no como yo), a leer un blog como el mío? ¿Qué puede llevar a semejante criatura del Todopoderoso ubicada casi en las antípodas de mi género a prodigarse con frecuencia por mi espacio?

¿Qué es ese algo percibido, algo para lo que no tenemos lenguaje y se escapa al sentido? ¿Cuál es la verdadera dinámica y cinética que explica las fuerzas de atracción entre los cuerpos?

El poco recato que me queda se engalana ampuloso y gongorino para asegurar que la respuesta, tan obvia como cierta, no es más que su extraordinario instinto para distinguir lo bueno. Es otra etiqueta negra. Así como lo leéis. El título no tiene exclusividad.

Pero aun asumiendo esta premisa como indiscutible, mi esencia más romántica me hace entender que hay veces en la vida que los enigmas no deben ser resueltos y en ellos simplemente nos debemos quedar envueltos. Disfrutando de ellos, con ellos. Con la discreción que los caracteriza.

Hoy mi querida Begoña, te dedico una gramola que me toca profundamente en el corazón; una canción que me hace vibrar de emoción tanto como tener una seguidora tan auténtica.

Hay veces que se puede seguir creyendo en la magia de la vida y las fuerzas de atracción.

The Theory of Everything
Forces of Attraction

 

2 Thoughts on “LA TEORÍA DEL TODO EN LA GRAMOLA

  1. Begoña on 25 mayo, 2016 at 12:34 am said:

    23.30 en Londres y después de un largo día…. Recibo una sorpresa! Qué ilusión! Todo un detalle y un placer formar parte ( casi sin quererlo) de tu pequeña/gran historia…
    Flechazo con la canción, estoy convencida que va a formar parte de la banda sonora de uno de los días más importantes de mi vida, gran descubrimiento!

    • entremadridybuenosaires on 25 mayo, 2016 at 12:42 am said:

      Los enigmas y los flechazos te diría que van de la mano…
      Que seáis muy felices ese día y el resto de vuestra vida juntos.
      Me recordáis a mi hace unos años. Casi nueve.
      Lo vuestro será también otra gran historia con una gran banda sonora.

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