DE BUENA MAÑANA POR EL MISMO BUENOS AIRES

Imagino que remedios contra la sequedad del espíritu hay muchos. Habrá quien empine el codo; otros engullirán hasta el fin sus raciones de terapia (con periodicidad definida o sin ella); o a lo mejor preferirán darse a los excesos o, por el contrario, a la contención e incluso a la oración. No hay un mecanismo único, exclusivo y ni siquiera más adecuado. Para mí no hay nada como una pequeña inmersión en una comunidad argentina más allá de la estrictamente familiar que, por lejanía, es poco numerosa. Continue Reading →