EL SUEÑO DE UNA NOCHE DE VERANO

Deseos, sueños e ilusiones no me faltan (y que no me falten). Ya decía Gabriel García Márquez que la ilusión no se come, pero alimenta. Júbilo el mío cuando caigo en la cuenta de que no es que esté bien alimentada, es que estoy tremendamente ilusionada… Y es que así ando últimamente por esto que llaman vida, henchida de ilusión y satisfacción por estar cumpliendo un sueño aplazado la friolera de siete años. Y medio, para ser exactos.

He fantaseado tanto con este momento que tengo serias dudas de que sea una historia real o una fábula pasajera de mi rasgo de plañidera quejicosa que quiere cambiar el motivo de la queja por uno menos trillado.

No más atmósfera de misterio, estaréis clamando. Continue Reading →

EL RETORNO DE HEIDI

De golpe ha ocurrido lo inevitable. O al menos nos ha parecido que ha sido de sopetón.  Estoy de vuelta. Atrás queda el recuerdo de lo que parecían dos largos meses de verano y se han convertido en una espantada fugaz del tiempo. No sólo el mío. Hoy, escuchando a hurtadillas una conversación entre mis retoñas, he sonreído por empatía cuando mi hija mayor ha utilizado la rapidez con la que han pasado las vacaciones para calmar el desasosiego de su hermana ante lo que pensaba era una eternidad hasta que en menos de un mes se eche los cinco años a cuestas.

Le ha dejado bien clarito, para su tranquilidad, no la mía, que el tiempo vuela. Y por si tenía alguna duda, le ha subrayado que el retorno a nuestra vida cotidiana se va a encargar de hacer que la sensación de rapidez sea mayor. Lo ha soltado así, sin paños calientes. En esta casa la depresión postvacacional se pasa con tratamiento de choque.  No me sorprendería encontrarme una nota con un mensaje secreto de los suyos pidiéndome componerme y adecentarme, no vaya a ser que en esta búsqueda de la rutina tan difícil de lograr, el cambio de  temporada en los armarios me pille con semejante melena de Pantoja. Continue Reading →