SEÑALES

Tengo el ánimo por las nubes. Me falta poco y nada para hacer de mi pasión de madre mi traje de baño del verano. Ese que me cuesta desenfundarme por tener la fortuna de estar todo el día metida de lleno en mi ciénaga pantanosa particular.

Yo que pensaba que con los avatares viscerales de mi hijo había entrado en un agujero negro de los de dimensiones astronómicas y sin salida, resulta que existe un atisbo de posibilidad de que el prodigio de mi criatura me arranque los hábitos de madre catastrofista que lo quiere coronar como una anomalía de la infancia. Puede que de esta no salga tan mal parada como todos los indicios nos hacían presagiar. Continue Reading →

HEMISFERIOS: ALTA EN EL CIELO

Hoy estáis de suerte. Por fin se ha podido materializar una idea que llevaba tiempo queriendo hacer.  Aunque estemos en la recta final del curso y, por lo tanto, casi en la recta final de publicaciones en mi espacio, voy a inaugurar una sección nueva en mi blog de moderna.

Siempre tuve claro el nombre. Lo que no se me revelaba tan cristalino era el contenido.

Uno de los principales nutrientes del blog, amén de mis anécdotas, gustos,  opiniones y canciones que me fascinan, son las diferencias entre España y Argentina. No en vano, el nombre “Entre Madrid y Buenos Aires”  trata, en esencia, de reflejar la existencia de esos contrastes.

De muchos de ellos soy superficial conocedora. No vivir en Argentina y tener un marido que mal que le pese se españoliza a pasos agigantados, convierte en inevitable una asistencia técnica.

El verano pasado ella apareció en escena y a partir de una serie de acontecimientos ocurridos a lo largo del año, tuve claro que ella sería un vínculo fabuloso para poder iniciar la colaboración que estaba buscando.

Hoy inauguramos HEMISFERIOS, una sección donde Constanza nos ayudará a descubrir marcados contrastes entre ambos países.

El primer tema elegido para aparecer en Hemisferios siempre me ha llamado mucho la atención, quizás, sobre todo, porque allí no tenga en absoluto connotación política. Por si aún no os habíais dado cuenta, la política aquí no tiene cabida. Sólo hablamos de usos y costumbres.

Justo esta semana, el día 20 de Junio, fue en Argentina el día de la bandera. Nos pareció una semana muy apropósito para hablar de esta tradición argentina que desde hace tiempo se estila.

Os dejo con Constanza en Hemisferios: alta en el cielo. Continue Reading →

UNA GRAMOLA PARA RECORDAR

El poder de la mente me fascina, a la par que aterra.

Es bastante curioso cómo a la hora de construir nuestros recuerdos tendemos a mezclar lo real y lo ficticio. A vestir nuestras reminiscencias con ropajes de la imaginación. No lo digo yo, lo dicen acreditados profesores de psicología de la Universidad de Londres.

Resulta que todas las vestimentas de gala con las que ataviamos las memorias dependen, por completo, de nuestro subconsciente más temprano, el de la etapa como infantes menores de seis años. A partir de esa edad se toma más conciencia de uno mismo y los recuerdos son más fiables y duraderos. Pero antes, el inconsciente moldea incluso lo que somos incapaces de recordar. Continue Reading →

EL AMOR TIENE DOS CARAS

Siento que a veces el romanticismo me desborda. El amor me devora con apetito primigenio; me arroba los sentidos a toneladas y me deja turulata. Siento que a veces me cuesta salir indemne de mi espíritu hollywoodiense. Y siento que esto es lo que tradicionalmente mi abuela parafrasea diciendo “qué tendrá el que se enamora que poco a poco se vuelve idiota y no lo nota”.

Yo, como Bárbara Streisand en la película “El amor tiene dos caras”, sigo conservando mi ingenuidad casi intacta y suelo picar el anzuelo de la ilusión con emoción y devoción. Me dejo hipnotizar por Eros como si de un gran prestidigitador se tratara. Es más, casi se puede decir que lo llamo a gritos, como a la suerte, para que campe a sus anchas por mi interior más afable y se arrellane en la blandura de mi corazón. Continue Reading →

UNA MADRE VENIDA A MENOS

Imagino que si quisiera preservar una imagen de madre sin mácula no escribiría un blog. No me prestaría a contar mis cuitas por muy poderosas que fueran mis inconfesables razones para escribirlo. Me dedicaría a las actividades de prestigio maternal con un silencio monástico tan solo roto por los gritos que se adivinarían desde la antesala de mi armonioso hogar. Porque toda buena madre que se precie está aquejada de tanto amor como histeria. Lo sufra en silencio o lo publique a los cuatro vientos. Continue Reading →