IL TAVOLO VERDE

El azar es un gran aliado. Esa baza que arroja luz y sorpresa en nuestras vidas y que incluso aboga por hacer descarriar de su camino al mayor de los pesimistas…

Aprovechando un fin de semana de estallido del buen tiempo aquí en el hemisferio norte y que estábamos de cuasi novios ejerciendo sólo de padres de uno, decidimos salir a correr las calles de Madrid. No sabíamos entonces que el azar nos acompañaría y pondría en nuestro camino uno de eso lugares y una de esas historias bonitas de verdad.

Tras caminar largo y tendido la llamada de la naturaleza quiso que nos asomáramos a las puertas de IL TAVOLO VERDE, un lugar único donde se mezclan la calidez de una cafetería y la solera de una preciosa tienda de antigüedades, que igualmente, por azar de la vida, resulta ser uno de esos lugares donde poder tomarse una lágrima en condiciones…

Leo y Martina, junto con sus dos hijos, son el alma de algo que, por lo poco que pude percibir, es más que un negocio; es una filosofía de vida. Leo es argentino y Martina española, así que como nosotros, son una pareja con espíritu “Entre Madrid y Buenos Aires”.

Martina no pudo ser más encantadora. Le sacó a mi pequeño un cesto lleno de juguetes de sus hijos. En Il Távolo Verde los niños son bien recibidos.

No precisa mayor descripción lo que a vuestros ojos aparece como una incuestionable condición…. Dicho esto y que una imagen vale más que mil palabras os dejo las instantáneas del lugar.

Estuvimos tan a gustito y tan relajados que sólo el destino quiso que nos olvidáramos de cambiar el pañal al pequeño durante horas y no nos diéramos cuenta más que cuando al levantarle en brazos después de un buen rato (pero bueno) en la silla, comprobáramos que estaba totalmente empapado. Pero yo no soy una mala madre y mi marido seguro es un buen padre. Todo es fruto del azar…
16
Continue Reading →

VIERNES: COCKTAIL & CANCIÓN

Pues que veo yo mucho en esto del mundo bloggueril que se estila que los viernes te tomes un café virtual con la gente y hables de las cosas de la vida y las cosas del querer. Ya os comenté que lo del café para mí… regulín regulán… lo de la charla fenomenal, pero la acompañaré de cola-cao, mientras no me sirvan una buena lágrima.

Yo desde mi espacio propongo otra tendencia, paralela, complementaria y compatible con las otras, sobre todo si se hacen a distintas horas del día. Son los VIERNES DE COCKTAIL & CANCIÓN.

El lema que este año nos impregna a todas las mamás bloggueras es YOU ARE YOUR BLOG, y así soy yo, con mis hijos, mi familia, mis amigos, mi hogar, mi trabajo y mi música, por Dios, que no me falte la música, que me da algo.

El otro día una de mis seguidoras me dijo: -vas a hablar de música, no?- Noooooo, no sólo voy a hablar de música, pero la música forma parte de mi vida, es parte de mí, una de las cosas que más me pueden gustar en este mundo, así que ¿cómo no lo voy a reflejar en este mi maravilloso espacio?

Y me encantan las charlas en un sitio bonito, con encanto, acondicionados con buena música y donde pueda tomarme un cocktail, copa o cualquier sucedáneo, en gran compañía.

¡Hoy me tomaría una piña colada con este ritmo tan tropical!

Tener un hijo con-don

Hoy se torna un día de esos en los que me gustaría poder afrontar las cosas a la argentina…

Pasarme el día corriendo con los pelos cual Julieta Serrano en mujeres al borde de un ataque de nervios; llegar a casa y comprobar que no tienes cena porque tus retoños están empezando a ingerir de manera tal que eres consciente de que debes recalibrar tu sistema de medida de cantidades; acostarme tarde por escribir en el blog en aras de satisfacer las escasas necesidades de lectura que mis cuatro locos seguidores me profesan en silencio o que a las tres de la mañana tu hijo decida despertarse durante dos horas para recordarte su existencia y su apego hacia la figura materna, no tiene precio. Y si para rizar el rizo además te desvelas, pues ya es el acabose.

julieta serrano 3

Así que cuando a las 6.30 de la mañana la obligación me llamaba y he puesto el pie en el suelo, el único músculo de mi cuerpo que me respondía era la “sinhueso”, ávida ella por soltar algún improperio. Y entonces me sobrevino el deseo de tener la capacidad de respuesta que una argentina en mi pellejo hubiera tenido y habría manifestado de la forma: “y bueeeenoooo qué va a ser. Son cosas que pasan, viste?; Te ponés un poquito de “maquillllaje” (así como pronuncian ellos) y listo, quedaste divina, lista para la nueva “batalllla” querida.

El problema en esta ocasión es que llueve tanto sobre mojado, y el cansancio acumulado es tal, que el poquito de “maquillllaje” tendría que ser una capa del grosor de las mascaras del carnaval de Venecia como poco.

Porque resulta que mi último vástago, ha nacido “con-don”, el de llorar no, berrear. No sé si fruto de ser prematuro, varón o, como mucho me temo, la combinación de ambos… lo que le ha provisto del don de ser un niño condón, vamos, de esos que te hacen no querer tener más. Entre otras cosas y más allá de mis apetencias, mi cuerpo serrano no está en las condiciones de acoger otro miembro más en este nuestro redil, amén de los embarazos que sufro, que no se los deseo ni al peor de mis enemigos. No tengo los treinta y escasos que tenía cuando nació la mayor, ni los treinta y pocos de cuando nació la mediana, ahora tengo unos treinta y tantos que parecen treinta y muchos después del tute que las dos mayores nos han dado y la estocada de este gran maestro en el arte de la manipulación emocional con solo su voz como única arma.

Fue en un momento de estos de sumo cansancio, tras un par de noches toledanas a consecuencia de la floración de los caninos de la mediana, cuando hace ahora dos años nos predicamos al unísono mi querido esposo y yo: -si vamos a tener otro hijo, tiene que ser ya; esto no lo dilatamos más en el tiempo, que cada día que pasa es un día menos de fuerza que tenemos-

Dicho y hecho. Mi psique se asustó tanto que pese a los ovarios vagos que en su día me diagnosticaron (y menos mal que así han sido porque si no me hubiera coronado como la pobladora mayor del reino) fue llegar y besar el santo.

Y si la estacionalidad no fuera eliminada de nuestro modelo de regresión matrimonial y aplicáramos el teorema de la proporcionalidad directa entre llantos, cansancio y edad, sería este el momento en el que nos tocaría idear, al menos, el cuarto, pero en esta ocasión y en un alarde de osadía, me atrevo a decir que ya ni uno más. Y digo de osadía, porque miedo me dan estas cosas por aquello de las dos veces que dije de este agua no beberé… empiezo a hiperventilar…

Me quedo con mis tres dones como tres soles, que con sus llantos y sus gritos no hacen sino marcarme a fuego en el corazón un gran sentimiento de felicidad y grandeza. Lo único que no me vendría mal es tener un poquito de sangre argentina en las venas para afrontarlo con más glamour!

Para aventureros, exploradores y súper héroes

Pocas palabras más hacen falta para describir lo que ya la autora de este libro, Nuria Pérez Paredes, avanza en la reseña. Atractivo de lo lindo…

manual exploradores
Reseña
Un día, hace no mucho tiempo, un grupo de niños descubrió un manual secretísimo y súper especial. Era un viejo manual que enseñaba cómo ser exploradores profesionales, súper héroes increíbles y aventureros de los de verdad. Tenía un montón de aventuras dentro así que pronto se pusieron a explorar. Descubrieron ideas para hacer en casa y vivieron aventuras por su barrio y su ciudad. Lo que no sabían estos niños es que el manual escondía otro secreto. Poco a poco, jugando y explorando, los niños desarrollaron un súper poder: el pensamiento creativo. Desde entonces a esos niños les encanta tener nuevas ideas, descubrir mundos distintos y ayudar a los demás. Ahora los niños quieren compartir el manual contigo. Así que lo hemos limpiado, lo hemos arreglado con celo aquí y allá y hemos añadido una carta para los padres (ya sabes que a ellos hay que explicarles todo siempre un poco más). ¿Estás preparado para convertirte en un verdadero profesional de la aventura?

The Adventurers and explorers party from Sparks & Rockets on Vimeo.

Hasta el amanecer – Till Sunrise

Recuerdo con cariño cuando mi marido y yo éramos “un poquito novios”. Salíamos a cenar o a tomar algo y nos daba casi el amanecer. La vida nos ha cambiado por completo. Ahora rezamos para no ver los amaneceres, porque eso significa que nuestros hijos han dormido bien. Para los que tenemos numerosos y malos dormidores en casa, es algo que valoramos especialmente.

Y justo hoy, al escuchar esta canción (Till Sunrise), ha sido cuando lo he rememorado, lo que me ha servido de aliciente para afrontar la nada simple tarea de buscar un hueco y logística adecuada e irnos a dar un homenaje. Lo intentamos hacer cuando podemos, pero es cierto que no todas las veces que nos gustaría.

Una persona muy querida y especial para mí, y ella lo sabe, me dijo en una ocasión que una de las cosas que pueden ir apagando la luz de la vida en pareja es la dedicación no sólo plena, sino exclusiva, a los hijos, descuidando el interés por buscar espacios y tiempos sin estar acompañados de la prole. Uno estas cosas las sabe, parecen de sentido común. Pero a veces éste es el menos común de los sentidos, así que vienen bien estas pequeñas llamadas de atención.

Conclusión, modo búsqueda “on”…

¡Y esta canción va para todos los que creemos que poder disfrutar de amaneceres de juventud es vital en nuestras vidas!

Buen fin de semana!

Y para que conste… sigo siendo una jovenzuela…

No llores por mi Argentina

Los argentinos son únicos a la hora de denominar las cosas. Con ellos, el límite entre lo explícitamente obvio y la sofisticación semántica es tremendamente fino. Vas conduciendo tu coche (auto) y de repente se pincha una rueda ¿Dónde tendrás que llevarlo para que la arreglen o la cambien, sino a una “gomería”? (al fin y al cabo una rueda es una goma). Te surge la necesidad de comprar pintura porque vas a lucir alguna pared de tu casa y es incuestionable que te diriges a una “pinturería”, tan evidente como que si quieres un perfume acudes inmediatamente a una perfumería. Pues mientras lo de frecuentar perfumerías yo lo había hecho bastante a menudo antes de conocer a mi marido, nunca antes había tenido el gusto de ir a una pinturería o a una gomería, o por lo menos, haber sido consciente de que se denominaban de esa manera. Hasta la fecha, yo había llevado el coche al taller y había ido a una tienda de bricolaje y pinturas. La verdad sea dicha, qué poca eficacia (que no eficiencia) verbal la nuestra, que algo simple lo complicamos. Ya decía yo… qué poco me gusta ir al taller, quizás si fuera a la gomería me gustaría más…
Continue Reading →

Wyles & Simpson

Como ya comentaba en el post anterior, soy maniática en lo que a gustos musicales se refiere. Mi peculiar secreto a gritos es que soy una fan incondicional de Julio Iglesias, que no de todo su clan. Y a parte de este, para mí, “enorgullecedor estigma”, tengo otros muchos y variados gustos que os haré descubrir poco a poco.

Es el caso de Whyles & Simpson, un dúo electrónico inglés, cuyas componentes, Abigail Wyles y Holly Simpson, dan nombre tanto al conjunto como a su álbum debut, que está recién salidito del horno el día 23 de Marzo de 2015.whyles&simpson

No me las voy a dar de crítica musical, porque lo único que sé de música es si me gusta o no, igual que los cuadros, los libros o cualquier “obra de arte”. Y con mi gusto y oído por únicas guías, puedo decir que estas chicas me han cautivado por completo. Me parece que además de una voz preciosa, tienen un ritmo elegante que me transmite muy buenas vibraciones; además de encantarme la estética que reflejan.

Espero que disfrutéis conmigo este pequeño gran descubrimiento musical.

¡Nos vamos de concierto!

En nuestro espacio Entre Madrid y Buenos Aires nos movemos al grito de “¡No sin la música!”. De hecho, reservaré un hueco especial para compartir un montón de canciones.

Me gusta que este lema invada nuestra vida. Cuando la vorágine del día a día nos lo permite ponemos música. Incluso hemos notado que en alguna ocasión hasta resulta un buen acicate cuando la rutina se atasca o se nos presenta con algún conflicto, como puede ser la hora de levantarse para ir al cole tras una indebida trasnochada o por el contrario la hora de acostarse en un momento álgido de actividad o excitación. La verdad es que la situación se torna más llevadera si las llamadas mañaneras van acompañadas de vivos ritmos musicales o si la calmada cadencia de la música celta y new age apacigua los bríos de mis criaturas.

Y en este punto en el que la música nos va invadiendo, las niñas quieren tener mando y protagonismo, y lo manifiestan con descorazonadoras peticiones musicales. Pues resulta que a mis pobres hijas les ha tocado una madre especialmente maniática en lo que a música se refiere, lo que se traduce en que se me encoge un poco el alma al escuchar alguna de sus peticiones. Me asalta entonces la imperiosa necesidad de ampliar el abanico de mis líneas educadoras más allá de las formas en la mesa, los rituales de aseo o el buen trato a los demás, entre otras cuestiones así de complicadamente básicas…

En esta tarea es donde parece impepinable que me debo ir de conciertos con mis hijos. La mayor es la que más se adapta y disfruta. Cuando tenía 18 meses tuve el placer de llevarla a un concierto adaptado para niños de un grupo que me encanta a mi, “Hola a todo el mundo”, y resultó fantástico. La mediana, con 3, parece que a priori no disfruta tanto. Tiene que ser algo especialmente llamativo y con escenificación, porque si no, no capta su atención. Seguimos trabajándolo. El pequeño en breve debería estrenarse.

Por si acaso tenéis inquietudes similares para con vuestros hijos o conocidos (no es sólo exclusivo de los progenitores), os dejo una lista de algunos de los conciertos para niños que tendrán lugar en Madrid en los próximos meses. Continue Reading →

Embarcamos

Tanto en España como en Argentina, se considera el martes 13 un día de mala suerte. El refrán “en martes, ni te cases ni te embarques” explica, en parte, esta superstición. Aun no siendo 13, aquí estoy, dispuesta a embarcarme en esta aventura del blog en un martes 7 de abril de 2015. De esta forma, si al cabo de un tiempo esto no cuaja y se me da fatal, siempre podré echarle la culpa al martes…

Así que aquí estamos y así nos manifestamos